Te invitamos a conocer a nuestra nueva jirafa “Ankatu” y la imperdible historia sobre cómo llegó a vivir con nosotros.
Ankatu, una joven jirafa macho nacida en el Zoológico Nacional de Chile, inició hace algunas semanas una nueva etapa de su vida al integrarse a nuestro Bioparque. Su llegada no solo marca un hito para nuestra comunidad, sino que también representa un ejemplo concreto de cómo la colaboración público-privada puede generar impactos positivos y sostenibles en la conservación de la fauna silvestre amenazada de extinción.
Este proceso fue cuidadosamente planificado y ejecutado bajo altos estándares de bienestar animal, priorizando en todo momento la salud física y emocional de Ankatu. Desde su nacimiento, su desarrollo ha sido acompañado por equipos profesionales especializados, velando por que cada decisión estuviera orientada a asegurar una óptima calidad de vida.
El traslado desde su antiguo hogar en Providencia hasta su llegada a Buin y su integración al Bioparque se realizaron cumpliendo sólidos protocolos de bioseguridad, fundamentales para resguardar tanto a Ankatu como a los demás animales del recinto. Cada etapa fue monitoreada por médicos veterinarios y expertos en manejo animal, minimizando riesgos y garantizando un proceso seguro y responsable.
La llegada de Ankatu responde a una visión de desarrollo integral para la reproducción y conservación de su especie. Su incorporación fortalece los programas de manejo poblacional, permitiendo contribuir activamente a la preservación de las jirafas, una especie que enfrenta importantes amenazas en su hábitat natural y que esperamos en el corto plazo signifique la reproducción de Ankatu con Gema y Pretoria, las dos jirafas hembras con que ya contábamos en Bioparque Buinzoo.
La travesía de Ankatu estuvo llena de desafíos y momentos únicos, pero hoy lo conecta con la que será su nueva familia y entorno. Un paso clave que refuerza nuestro compromiso con la conservación, la educación ambiental y el trabajo colaborativo como pilares para proteger la biodiversidad.
Ankatu ya es parte de nuestra tribu, y su historia es una invitación a seguir creyendo que, cuando el sector público y privado trabajan unidos, es posible generar cambios reales en favor de la vida silvestre.






